lunes, 15 de diciembre de 2008

Mezcla

En algún punto, la mezcla es inevitable.

Amor y deseo.
Heroísmo y miedo.
Dolor y placer.
Altruismo y ego.

En algún punto, las motivaciones se entrevieran.

Es para todos, pero para mi.
Es para siempre, pero hoy estamos aquí.
Es incondicional, pero no cabe un revés.
Es invisible, pero lo quiero ver.

Es inevitable.

Las sueños y los miedos,
convicciones y dudas,
luces y fantasmas,
sorpresa y espanto.

Juntos en la misma batidora,
machacados y mezclados,
conforman un gris inevitable,
con un colorido que pocos pueden a ver.

jueves, 20 de noviembre de 2008

dale play

Una tarde como esta, invadido de una profunda melancolía, escarbo entre mis pensamientos más profundos para encontrar sentido al día, sacar la cabeza del cansancio y ver la luz que me guía, ver y buscar pensando, ver sin ver más de lo que pienso, buscar sin encontrar más que mis propias búsquedas, sin el temor ni la conciencia de encontrarme, sin el peligro de caerme, sin la certeza de hallarme, confrontando a mi propio corazón, preguntándole cosas que nunca responderá, sabiéndome un necio sin nada más que hacer, perdido entre mis sueños y mis realidades, sacando fuerzas que no tengo, buscando y encontrando, saliendo y entrando, perdiendo y hallando, pateando los cordones que nunca se tuercen, perdido bajo el influjo rabioso de tu piel y tu perfume, sin saber que estoy acá y vos ahí, sabiendo sin saber nada, esquivándole a la nada, y peleando con toda el alma para mantenerme en pie.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Impredecible

Impredecible,
se levantó como un relámpago
y pagó la cuenta
de la mesa de al lado.

Y salió corriendo,
y corrió como un cometa,
y acarició su estela,
y suspiró por volver a verla.

Me colgué...

...y hace un mes que no subo nada al blog, lo cual no quiere decir que no haya escrito nada en este mes.

lunes, 4 de agosto de 2008

Agosto

Agosto. Hace frío y la primavera que no llega más.
Y cuando llegue rogaremos que se quede, que no sea mezquina y que no se vaya. Porque cada vez que se va, parece que nunca va a volver. Pero vuelve.

miércoles, 16 de julio de 2008

Barriletes

Mis entrañas fueron piolines de mis pensamientos antes de que los acomodes minuciosamente dentro de mí.

Insomnio

Con mi amigo el insomnio
salimos juntos a componer,
caminando veredas vacías
bajo la luz de la noche.

Esta práctica taciturna
tiene sus buenas y malas,
igual que el resto de las cosas
que existen o que pasan.

La inmediatez robada al sueño
suele pagarse cara
durante largos días zigzagueantes
de vigilias despiadadas.


sábado, 7 de junio de 2008

Tan solo por saber

Pagaría convencido la fortuna que no tengo.
Cruzaría el mar nadando, vendería mis entrañas,
tan solo por saber
qué es en lo que estás pensando.

Cortaría el anillo de la nariz de Minotauro.
Mataría de un hondazo a Goliath y a su familia.
El diente de oro de Al Capone,
la trompeta de Louis Armstrong,
la corona de algún rey
me robaría con descaro,
tan solo por saber
qué es en lo que estás pensando.

sábado, 31 de mayo de 2008

Cabernet

Qué lástima que me lo serví todo...

Porque el vino bueno se toma mejor de a poco, de a sorbitos.
Y porque también es más fácil terminar lo que queda de la botella sirviéndote de a poco, que enfrentar la inmensidad del vaso lleno, o casi lleno.
Tal vez la copa medio vacía de vino permite que este se airee mejor, y gane más cuerpo, libre del sutil excedente de alcohol. O tal vez sea solamente el efecto psicológico y la facilidad de dejarte llevar por algo que no sabés que está sucediendo mientras sucede y sos parte de eso.
También puede ser más entretenido para las musas el ir y venir de la botella al vaso, del vaso a la mesa y de la mesa al vaso; más por diversión que por el hecho de tener algo para contabilizar. Porque las musas nunca fueron buenas para los números.

Igualmente, el tiempo, o el evaporamiento, o los labios, o la garganta, cuando no un codazo certero, dejan secos al vidrio. Indefectiblemente, eso siempre sucede.



domingo, 25 de mayo de 2008

En Rosario no hay subtes

Las miradas extraviadas, igual que el resto del cuerpo.
Mirando hacia arriba, repasa el día.
Rumiando compromisos transcurre su vida.

Es llegar. Es sentirlo. Es tomarme esos minutos,
para ver las caras, leer los rostros
de toda esa gente que no conozco.

Estoy bajo tierra,
fotografiando sin cámara
historias que desfilan sin caminar.

(Alguna tarde en la línea B de Buenos Aires)